El suicidio en el fĂștbol argentino
- Alberto FernĂĄndez Mateos
- 27 mar 2021
- 3 Min. de lectura

La reciente muerte a causa de suicidio de Santiago âMorroâ GarcĂa volviĂł a enlutar al fĂștbol argentino y a poner sobre la mesa de debate las condiciones de un deporte que, segĂșn nos cuenta el psicĂłlogo Marcelo RoffĂ©, cuida mucho del cuerpo de los jugadores pero no de sus mentes. Ver informe en TyC Sport.
El Morro GarcĂa es solo un caso mĂĄs en una lista trĂĄgicamente larga de jugadores que terminaron su vida a causa de suicidio. Entre ellos Alberto Pedro Vivalda , Mirko Saric , el boliviano Ramiro Castillo , Luis Ibarra , Sergio Schulmeister, HĂ©ctor "Pachi" Larroque, Mariano GutiĂ©rrez, CĂ©sar Borda, Julio CĂ©sar Toresani, Leandro Cogrossi, y decenas de jugadores de las divisiones inferiores que no llegan a los medios de comunicaciĂłn.
Los procesos y los aparentes desencadenantes de todos estos casos son muy variados. Algunos toman la funesta decisiĂłn estando en actividad y otros luego del retiro, en algunos el deporte parece haber influido y otros parecieran estar mĂĄs relacionados con diferentes aspectos de sus vidas. Todos, sin embargo, compartĂan una actividad de alta exigencia en un ambiente muy competitivo.
La psicoanalista Natalia Brunati nos explica: âLos forman desde muy chicos en una idea de ser futbolistas, ser exitosos y meter goles, pero no sĂ© si los preparan para la finitudâ. A esto podrĂamos agregar que tampoco se los prepara para la frustraciĂłn de la derrota o de un mal desempeño personal. El retiro a edades muy tempranas y despuĂ©s de mucha exposiciĂłn pĂșblica puede resultar difĂcil de gestionar, pero aĂșn en actividad los futbolistas tienen que manejar circunstancias y emociones que no son las comunes. El futbolista retirado Rodolfo Graieb nos da algunos ejemplos: âsaber controlar mucho dinero de golpe o poder decir que no a aquellas personas que se arriman simplemente para sacarte plata. ...manejar el repudio ante alguna mala actuaciĂłn o el caso inverso, sentir que todos te quieran o idolatren por jugar bien a la pelota, cuando somos personas como ellosâ.
La mercantilizaciĂłn de un juego que deberĂa servir para divertir y cultivar valores positivos como la amistad y el trabajo en equipo, y que en cambio transforma a los jugadores en piezas Ăștiles de una maquinaria deportiva cuyo Ășnico objetivo es ganar, resulta evidente. Sin embargo, aunque estĂĄ claro que las circunstancias del futbolista son muy particulares, hay muchas otras actividades en las que la competitividad y la exigencia pueden llevar a algunos a situaciones de profunda frustraciĂłn. Tal vez el futbol sea solo un espejo que nos permite ver como actuamos y cuales son los valores que prioriza nuestra sociedad.. El futbol deberĂa buscar un equilibrio y, sin dejar de perseguir la excelencia, contemplar tambiĂ©n aspectos humanos; pero todos deberĂamos hacerlo, cada uno en la actividad que realice. MĂĄs allĂĄ de los desafĂos profesionales que tengamos que afrontar, debemos tomarnos el tiempo para escuchar al otro, saber quĂ© le pasa, humanizar nuestra tarea.
El suicidio es una decisiĂłn individual por lo que no siempre se puede evitar, pero si cada uno de nosotros, o al menos una gran mayorĂa, sin descuidar nuestras tareas cotidianas y nuestros objetivos profesionales, tomara conciencia de la necesidad de humanizar las actividades humanas; mirando al otro, teniendolo en cuenta, escuchandolo y haciendole saber que es su vida es importante, seguramente podremos construir un entorno mĂĄs seguro para nosotros y para nuestros seres queridos.
Si usted no encuentra contenciĂłn en su entorno social y necesita hablar de lo que le pasa, no dude en llamar a nuestra LĂnea de Asistencia al Suicida.
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