Pensamientos suicidas en hijos de padres separados


En las últimas décadas han ocurrido cambios sociales profundos que sacudieron la estructura misma de la sociedad. El divorcio o la separación, que hace 50 años era una excepción señalada y a veces condenada hoy es la regla. Muchos ven en la facilidad de la ruptura marital o de las parejas un signo de progreso, y en muchos aspectos lo es. Los adultos somos hoy más libres que en el pasado y la separación sirvió con frecuencia para evitar situaciones de violencia física o psicológica, maltrato o malestar en el vínculo.


Sin embargo, no todo es ganancia. La fragilidad de los vínculos de pareja también son fuente de angustia y sufrimiento para muchas personas. Por empezar, para las personas que se separan la experiencia es vivida como un duelo, para muchos el más profundo de sus vidas. Pero cuando hay hijos menores de edad el drama familiar puede ser mucho más profundo.


La separación conflictiva de los padres es una circunstancia traumática referida con frecuencia por adolescentes que llaman a nuestra Línea de Asistencia al Suicida. Un estudio dirigido por Esme Fuller-Thomson y Angela Danto, de la Universidad de Toronto, señala que los hijos de padres separados no solo son más propensos a manifestar angustia, ansiedad y depresión sino que tienen mayores probabilidades de padecer ideación suicida durante toda su vida. Ver informe en Pequelia.

El estudio no determina si es el propio divorcio o las circunstancias que rodean al mismo lo que origina los problemas emocionales y pensamientos suicidas en los hijos, pero indagaciones posteriores basadas en estudio de casos muestran claramente que, aún cuando el divorcio es inevitable, es mucho lo que se puede hacer para mitigar sus consecuencias devastadoras en los hijos.

Las mismas autoras señalan que uno de los problemas de los hijos de padres separados es la vivencia de abandono y la falta de modelo masculino que experimentan. En la mayoría de los casos es la madre la que continúa el trato cotidiano con sus hijos menores y la presencia del padre se resiente, incluso cuando existe la clara intención de mantenerla por parte del padre y no se generan obstáculos por parte de la madre. Las situaciones, sin embargo, pueden ser mucho más complejas. Por ejemplo, el abandono real de los hijos por parte de uno de los padres (incluso de ambos), o los conflictos poco disimulados entre ambos progenitores que toman a los hijos como botín de guerra buscando el desprestigio o el alejamiento del otro padre. Lamentablemente, estas situaciones en diversos grados son demasiado frecuentes.

Entre los estudios que antes mencionamos destacamos el de Amy Baker que realizó entrevistas extensas a adultos que sufrieron alienación parental. Los resultados de esta investigación están publicados en su libro Los hijos del SAP. Las historias de vida descriptas y analizadas por la autora no solo nos permite conocer cómo y qué tan profundamente los conflictos entre los padres pueden afectar la vida de las personas sino que nos brinda elementos para mitigar el impacto de este drama en las distintas etapas del proceso.

Por empezar, los padres que mantienen conflictos conyugales y piensan en la separación deben saber que la decisión no es gratuita. No lo es para ellos y mucho menos para sus hijos menores. La resolución de conflictos por medio del diálogo, podría ser mucho más saludable para todos. No obstante, cuando los conflictos crecen y se generan situaciones de maltrato que hacen a la separación inevitable se debe poner el acento en el cuidado de los chicos. Incluso durante y después de la separación, mantener el respeto mutuo y el diálogo armónico sigue siendo importante al menos mientras los hijos sean menores de edad. Nuestros hijos necesitan la presencia de ambos padres, alejarlos de uno o criticarlo frente a ellos no los ayudará.


Cuando nada de esto se consigue y los hijos crecen en medio de situaciones de conflicto o directamente distanciados de uno de sus progenitores la reparación sigue siendo posible. El estudio de Amy muestra que para muchos adultos que fueron separados de uno de sus padres durante la infancia con diversas estrategias de alienación, reparar ese vínculo roto puede ser muy sanador.

En todos los casos, si usted siente que fue víctima de los conflictos de sus padres y necesita hablar de ello, no dude en llamar a nuestra Línea de Asistencia al Suicida.

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Las opiniones vertidas en estas notas no necesariamente reflejan posturas oficiales del Centro de Asistencia al Suicida y se publican bajo exclusiva responsabilidad de sus autores.



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