Volver a empezar después del suicidio de un ser querido


El duelo por la pérdida de un ser querido siempre es una experiencia difícil. Pero si el deceso ocurre a causa de suicidio, a la angustia y la tristeza propias de todo duelo se le suman emociones ingobernables como la culpa, el enojo y la vergüenza que aumentan la intensidad y la duración del trauma. No hay una receta mágica para transitar el dolor, menos aún para uno tan desgarrador. Sabemos sí que contar lo que sentimos ayuda, que la carga compartida pesa menos. Algunas personas también encuentran cierto alivio o reparación en la ayuda a otros. Jess Browne, quien perdió a su hijo a causa de suicidio el año pasado, encontró la forma de combinar ambos. Cuenta lo que siente al tiempo que ayuda a otros a superar su dolor desde su blog Empesares. Ver en Facebook. o en Instagram.

Jess no escondió su dolor, nunca lo negó, le hizo frente, lo hace ahora mismo. Habla abiertamente de lo que siente en su blog. Miles de personas que sufren por diferentes pérdidas encuentran allí un lugar donde el dolor no es censurado, donde pueden contar lo que les pasa sin que nadie les diga, “no hables así”, “ya va a pasar” o le ofrezca soluciones mágicas.

Tal vez sin darse cuenta, Jess les dio a todas esas personas una válvula de escape, un cable a tierra donde el dolor no desaparece pero se hace más tolerable y donde los los seres queridos que perdimos viven en el recuerdo de quienes aun los quieren. Tal vez sin saberlo, Jess armó para todas esas personas una red de contención que las ayuda a no caer más hondo, a ese lugar oscuro del que su hijo no pudo salir.

El dolor por la muerte de un ser querido a causa de suicidio no es algo que pueda desaparecer, pero Jess supo transformarlo en servicio para ayudar a todas las personas que la siguen y, a su modo, está haciendo prevención del suicidio desde la escucha y la contención.

Ver la historia de Jess y su blog empesares en Infobae.

Ver también nuestra página Transitando el duelo por el suicidio de un ser querido.